PROYECTO FAMILIA CONSCIENTE

 

El hombre, desde su concepción antropológica, a diferencia de otras criaturas, tiene la capacidad de pensar, de planificar, analizar, decidir qué hacer y qué dejar de hacer; por el contrario, los animales cuidan a sus crías sabiamente desde el instinto (dimensión biológica), nosotros, desde nuestra dimensión espiritual.

 

El formar una familia, criar y educar a nuestros hijos, puede llegar a ser el acto de amor y entrega más trascendente de nuestra vida. Hacernos responsables de unos seres que llegan completamente indefensos y que nos necesitan para poder llegar a volar solos, nos invita a dirigir nuestra vida en general y en millones de momentos en particular, hacia la CONSTRUCCIÓN DEL PROYECTO VIVO poderoso e impactante para nosotros, nuestros hijos y en consecuencia, para la sociedad.

 

 Cada Proyecto es único, es inspirado por valores diferentes que definen una u otra manera de actuar como familia. Adicionalmente, lejos del determinismo que hoy nos limita y congela, no existe una “buena” o una “mala” manera de llevarlo a cabo; pero si una manera consciente o (por el contrario) en piloto automático. En otras palabras, podemos llevarlo a cabo desde la libertad y la responsabilidad, siendo conscientes de quiénes somos, y con qué contamos (nuestro kit básico), reconociendo cuáles son nuestras creencias, nuestros miedos y retos; qué valores nos mueven a cada uno y en qué coincidimos; qué realidades tenemos que aceptar para crecer desde ellas y no luchando innecesariamente. Un proyecto que implica un trabajo de autoconocimiento, para podernos dar desde el amor e inspirados por lo que realmente nos llama y construye vida para todos. O, por el contrario, podemos ver pasar los años he ir tomando decisiones desde miedos inconscientes, creencias, preconceptos que ni sabemos que tenemos. Desde la mirada obtusa de que eso somos y no podemos cambiar y que las circunstancias nos obligan… En ambos casos estamos decidiendo, actuando y dejando huella. La diferencia es: si el sentido nos invita o el Ego nos mueve. Esa sutil diferencia semántica que tiene un fondo desde la concepción antropológica de la persona, nos va definiendo como familia, como seres, como sociedad.

 

Este proyecto pretende desde el Coaching Existencial, acompañar a los padres en la construcción de un proyecto de familia como sentido EN la vida.   No pretende crear un modelo más, ni mucho menos volver al determinismo planteando una “buena” manera de hacer las cosas. Por el contrario, busca empoderar y hacer conscientes a los padres, en su rol como los principales expertos en la crianza de sus hijos.

 

Este programa dura alrededor de 10 sesiones utilizando ejercicios prácticos y charlas de sentido de vida