“Lo que se les dé a los niños,

Los niños darán a la sociedad”

Karl Menninger

 

La literatura es un recurso valiosísimo en el trabajo terapéutico. Desde la Logoterapia y el Coach existencial invitan a la persona a reconocer en otros, en otras historias en otras vidas, sus propias posibilidades. Les permite verse, reconocerse y conocer cosas de ellos que no sabían que estaban allí. Pero a la vez es un camino maravilloso para hacer empatía. Para conocer el mundo y las circunstancias y contextos ajenos y ponerse en cuestión.

 

Libros como “EL HOMBRE EN BÚSQUEDA DEL SENTIDO” de Viktor Frankl y millones más han cambiado la vida de muchas personas, permitiéndoles comprender conceptos profundo filosófico, psicológico y humanos a través de sus historias.

 

¿Qué tal si les diéramos a los niños este mismo recurso? Llevarles a sus manos, a su vida, literatura, que desde muy pequeños los invite a lo mismo: a mirarse, a comprenderse a conocerse, a amarse… Para poder, además, trascender y amar a otros.